Tareas y metas
Dos maneras de pasar de «lo entiendo» a «lo hago»
Las tareas las propone Iro. Si en el resumen ve algo que se arrastra de una semana a otra, arma para eso un recorrido de varios días. Normalmente ofrece tres o cuatro opciones y te dice por cuál empezaría. Aceptar no es obligatorio.
Las metas las pones tú. La planteas como una ruta —«ahora estoy así» y «quiero llegar aquí»— e Iro escribe el camino en pasos cortos: qué hacer hoy, sobre qué escribir mañana. El progreso se cuenta por días, así que no ves «lo estoy intentando», sino «día 6 de 14».
Los pasos salen de prácticas que de verdad funcionan: de la terapia cognitivo-conductual —registro de pensamientos, experimentos conductuales, exposición gradual, activación conductual—, de técnicas de comunicación para las relaciones y de microexperimentos de coaching y planes «si… entonces». Cada tarea lleva escrito de dónde viene.
- Las tareas nacen de los resúmenes: Iro propone, tú eliges
- La meta es tu propia ruta, de «dónde estoy» a «adónde quiero llegar»
- Pasos de unos minutos, no «busca dos horas libres»
- Iro nombra la distorsión cognitiva cuando hay una debajo
- Algunos pasos son una entrada corta en el diario, hablada o escrita